Muchas veces atribuimos nuestra inconformidad o malestar a aquello quesucede a nuestro alrededor: las guerras, la corrupción, la delincuencia…en fin, las malas noticias que nos enteramos en el día a día. En distintasocasiones incluso culpamos de este malestar a una o varias personas y esahí cuando le cargo al otro mi propia negación de la felicidad.En este sentido, y centrándonos …
El cambio empieza desde adentro.


